Catar una cerveza artesanal no es sólo beberla. Es pararse un momento, fijarse en él, y dejar que te cuente de dónde viene. No hace falta ser sumiller ni tener un paladar entrenado: hace falta curiosidad y saber dónde poner la atención.
En esta guía te explicamos cómo catar una cerveza artesanal paso a paso, desde el color hasta el postgusto, para que la próxima vez que destapes una puedas disfrutarla de otra manera.
Antes de empezar: temperatura y vaso
Dos detalles que marcan la diferencia antes ni de probar nada.
La temperatura es clave. Una cerveza artesanal servida demasiado fría pierde matices aromáticos y de sabor. Como regla general, las cervezas de baja fermentación (lagers, pilsners) se sirven entre 4 y 6 °C, mientras que las de alta fermentación -las alas, belgas, IPAs- se disfrutan mejor entre 8 y 12 °C. Las más complejas y con mayor graduación, como una Tripel o una Dark Strong Ale, pueden llegar hasta los 14 °C.
El vaso también importa. Un vaso tulipán o de copa redonda concentra los aromas hacia la nariz y permite apreciar mejor la espuma. Evita los vasos de plástico o las tazas demasiado estrechas: cortan la experiencia a la mitad.
El método de cata en 5 pasos
1. Vista: observa el color y la espuma
Vierte la cerveza con un ángulo de 45° y, hacia el final, endereza el vaso para generar espuma. Fíjate en:
- Color: va del amarillo pajizo hasta el negro pasando por dorados, ámbar, cobre y marrones. El color ya te adelanta el tipo de malta utilizada.
- Transparencia: hay cervezas filtradas (limpias y brillantes) y no filtradas (ligera turbidez, completamente normal en muchas artesanas).
- Espuma: su consistencia y persistencia hablan de la carbonatación y de la calidad de los ingredientes. Una espuma cremosa que sostiene es buena señal.
2. Nariz: los aromas, el primer diálogo
Acerca la nariz al vaso e inspira suavemente. Luego dale un movimiento circular suave para liberar más aromas y vuelve a oler.
Busca familias de aromas:
- Florales y cítricos: frecuentes en IPAs y cervezas con lúpulo aromático
- Frutas: plátano, manzana, pera... típicos de las alas belgas por la fermentación
- Malta tostada: cacao, café, pan tostado... en las cervezas oscuras
- Especies o herbales: en estilos como Saison o algunas belgas
- Humo: en cervezas como la Smoked Ale, donde es un rasgo intencional y definidor
No hace falta que lo identifiques todo. El simple hecho de preguntarte "¿a qué me parece?" ya afina el paladar.
3. Boca: el sabor y la textura
El primer trago es para despertar el paladar. El segundo es donde pasas a catar de verdad.
Fíjate en:
- Dulzura: viene de la malta. Cervezas como una Belgian Blonde Ale o una Tripel tienen notas cálidas y redondas.
- Amargura: el lúpulo la provoca. En una IPA es protagonista; en otros estilos, un contrapeso.
- Acidez: presente en estilos de fermentación espontánea o en algunas cervezas de fruta.
- Cuerpo: es la sensación de peso en la boca. Una lager será ligera; una Dark Strong Ale, densa y envolvente.
- Carbonatación: las burbujas afectan directamente a la frescura y la textura.
4. Postgusto: lo que queda
Una vez tragado el trago, espera unos segundos. El postgusto —o finish— es el que perdura en el paladar y revela la calidad de una cerveza. Puede ser largo o corto, amargo, dulce, seco o cálido. En cervezas artesanas bien elaboradas, el postgusto es complejo y evoluciona.
Si desaparece enseguida sin dejar rastro, la cerveza puede que no tenga mucha profundidad. Si queda demasiado tiempo con notas desagradables, puede ser un defecto de producción.
5. Valoración global: equilibrio y personalidad
Una vez has pasado por los cuatro sentidos anteriores, hazte dos preguntas:
- ¿Está equilibrada? Ningún elemento debería aplastar a los demás sin intención.
- ¿Tiene personalidad? Las mejores cervezas artesanas te cuentan algo: de dónde vienen, quién las ha hecho, con qué ingredientes.
Cata y maridaje: cuando la cerveza acompaña
La cata de cerveza gana mucho cuando va acompañada de comida. El maridaje de cerveza sigue una lógica sencilla: busca complementariedad o contraste.
Algunos ejemplos prácticos:
- Belgian Blonde Ale → quesos blandos, embutidos suaves, cocina asiática ligera
- IPA → platos especiados, hamburguesas, quesos curados
- Tripel → aves, cocinas orientales, postres de miel o frutos secos
- Smoked Ale → barbacoa, carnes curadas, quesos ahumados
No existen reglas absolutas. La mejor combinación es la que tú crees que funciona.
catas de cerveza artesanal en Cataluña
Si quieres ir más allá de la teoría, la mejor forma de aprender a catar cerveza es haciéndolo en compañía. En Cataluña hay cada vez más iniciativas de catas guiadas, ferias artesanas y eventos donde puedes degustar cervezas de productores locales y aprender de los propios elaboradores.
Sigue nuestras redes para estar al día de los eventos donde encontrarás La Xella.
En resumen
Catar cerveza artesanal es un ejercicio de presencia: mirar, oler, probar y escuchar lo que la cerveza tiene que decirte. Con algo de práctica, cada botella se convierte en una experiencia diferente.
La próxima vez que abras una Xel·la, ya sabes por dónde empezar.