Inspirada en las cervezas tradicionales elaboradas por los monjes belgas, esta cerveza ligera y refrescante resalta el sabor de la malta con un sutil toque de amargor. Su fermentación, fiel al estilo belga, le aporta un perfil fenólico característico con delicadas notas de plátano y frutas tropicales. De cuerpo ligero y bien equilibrado, es una cerveza perfecta para quienes buscan una experiencia rica en sabor, pero suave y fácil de disfrutar.
Tamaño: 33cl
Alcohol (ABV): 6,4%
IBUs: 23
Maltas: Pilsen y Munich
- Mariscos y Pescados: Camarones al ajillo, ceviche.
- Ensaladas: Ensaladas frescas con frutas tropicales.
- Postres: Tartas frutales, mousse de mango.